
El sector automotriz está empezando a incorporar un modelo que ya es común en muchas otras industrias: la suscripción. En 2025, Renault presentó “My Service”, un servicio mensual que cubre las revisiones, el mantenimiento programado, ciertos recambios básicos y servicios de movilidad, todo a un precio fijo.
Este modelo rompe con la dinámica clásica del mantenimiento, donde el conductor no sabe cuánto pagará hasta que aparece una avería o llega una revisión importante. Con la suscripción, el coste se estabiliza y el usuario gana previsibilidad y tranquilidad. Del lado del taller y la marca, el sistema mejora la planificación, reduce la estacionalidad y fortalece la relación continua con el cliente.
Aunque todavía es un movimiento inicial y no está extendido a toda la industria, marca una dirección posible para el futuro de la posventa: relaciones más estables, menos fricción en el proceso y una experiencia más alineada con lo que ya ocurre en otros sectores (streaming, software, telefonía, movilidad, etc.).
Si el modelo demuestra eficacia operativa y aceptación por parte del consumidor, es probable que más fabricantes y redes de talleres lo exploren en los próximos años.

