Principales aprendizajes del Grupo Boticário Portugal
La conversación reunió a Filipa Manha, Head of IT del Grupo Boticário Portugal, y a Mário Alcântara, miembro del Comité del Premio Cinco Estrellas, en un diálogo sobre el papel de la cultura y de los datos en la adopción de la inteligencia artificial en las empresas.
Desde el principio quedó claro que el éxito de la IA no depende solo de la tecnología, sino de la forma en que la organización piensa, aprende y toma decisiones.
Hay empresas que utilizan inteligencia artificial. Y hay empresas que piensan con inteligencia artificial, porque la integración tecnológica forma parte de su ADN. El Grupo Boticário es un ejemplo de esa cultura, donde la curiosidad, la colaboración y el enfoque en los datos impulsan la innovación.
Uno de los grandes aprendizajes es que la transformación tecnológica es, antes que nada, una transformación humana. El llamado “impostor digital”, el miedo a que parezca que se está delegando valor personal a un sistema inteligente, desaparece cuando los equipos entienden que la IA no sustituye el talento humano, sino que lo amplifica.
El segundo takeaway es claro: las empresas que mejor aprovechan la IA son aquellas que ya tenían madurez analítica antes de adoptarla. Un verdadero data mindset es la base de cualquier estrategia de inteligencia artificial. En el Grupo Boticário, las decisiones están respaldadas por datos en todas las áreas, desde el marketing hasta las operaciones y la gestión de la información se organiza en capas que garantizan acceso, calidad y gobernanza.

Otro punto clave es cómo la empresa gestiona la presión de la innovación constante. Con nuevas herramientas surgiendo cada día, el Boticário creó un sistema interno de validación: cualquier solución de IA debe justificar su uso e impacto antes de ser adoptada. Paralelamente, equipos de discovery prueban ideas piloto, lo que permite aprender rápidamente y escalar solo lo que funciona.
En los casos prácticos, la IA ya está presente en múltiples frentes: desde el análisis del footfall en las tiendas físicas, cruzando el flujo de visitantes con el ticket medio y la tasa de conversión, hasta la generación automática de anuncios y la segmentación inteligente en marketing. Todo con un denominador común: usar datos para generar valor medible.

